El resurgir de Alfa Romeo… el nuevo Giulia

nuevo alfa romeo giulia

Parece que la espera va llegando a su fin. La espera ya era demasiado larga, y la paciencia de la red comercial, insuperable. Estos sí que merecen que les canonicen…

Pero parece que “la nueva Alfa Romeo”, la que tiene que volver a estar en el lugar destacado que nunca debió de abandonar (la Ferrari del pueblo se le llamó en su día), va a empezar a llegar ya. Aunque no vaya a ser una Alfa Romeo completa (una Alfa sin un verdadero y auténtico Spider es una Alfa al 60%).

Desde la desaparición del 159 (los Brera y Spider derivados de él no cuentan, eso eran más una deshonra) Alfa Romeo se había quedado sin una berlina (¡increíble!) y su gama acabó reducida a sólo dos modelos, el Mito (un Grande Punto tuneado con michelines) y el Giulietta. Y así durante años…

Hasta la llegada del increíble 4C. No es un coche de masas, ni para hacer caja, ni para llenar la red comercial, cierto es, pero en ningún momento se pensó como tal. Ni siquiera como coche rentable. Es un coche halo, y su último cometido es ser rentable. En un momento en que la marca, excepto para los alfistas, estaba cada vez más olvidada en el mercado (y con razón) se trataba de dar que hablar al mundo. Que el mundo volviera a hablar de Alfa Romeo, con un coche centrado sólo en una cosa, deportividad, que es el primer gen de Alfa. Y había que dar que hablar diciendo “¡Mirad de lo que somos capaces!” Y además con alguna primicia mundial, siendo el 4C el primer coche del mundo de fabricación “en serie” (comillas, por favor) con bastidor completo de fibra de carbono.

alfa romeo giulia nuevo

Fue (y es) una manera de dar que hablar, de intentar que la larga espera no se hiciera aún más larga, hasta la llegada del Giulia, coche que se ha retrasado más de lo esperado. Pero ya está aquí, ya está presentado y ya se aceptan pedidos, aunque aún no se pueda conducir. Pero sí para después del verano.

Normalmente, cuando una marca presenta un modelo, lo hace con las mecánicas, digamos, “normales”, las que van a acaparar el grueso de las ventas. Pasados los dos primeros años y desapareciendo el efecto novedad, en que las ventas bajan respecto al principio y se estabilizan, toca llamar un poco la atención. Es cuando las marcas empiezan a dar que hablar de las versiones más potentes del modelo, dejando ver alguna unidad… hasta que unos meses después se presenta dicha variante y se vuelve a hablar más del modelo, ahora con una versión más llamativa.

Pero esto en Alfa Romeo, a estas alturas, no valía. Llevaba unos años semiolvidada para el gran público y mostrar un nuevo modelo llamaría la atención, sí, pero no lo suficiente. No valía con dar un golpe sobre la mesa, había que romper la mesa. Y eso se consigue siendo “el más de lo más”.

Así que el nuevo Giulia se ha presentado con su versión más potente, la Quadrifoglio Verde, la versión que va a llevar el V6 Biturbo diseñado en colaboración con Ferrari bajo su capó, y que ya se emplea en Maserati. Inicialmente iba a salir con 460 cv, pero como ya dijimos, había que ser lo más de lo más (como en su momento fue el 147 GTA), pero cuando ya estaba casi todo listo para su presentación, Mercedes presenta el nuevo C63 AMG S… con 510 cv… (el C63 AMG “a secas” tiene 476) así que ya no servía, había que dar una nueva vuelta de tuerca. Y así ha sido, ya hay un nuevo coco en la categoría, el nuevo Giulia QV con ¡510 cv!

Y con esta única versión se ha presentado el nuevo Giulia, con la bestia de la gama, estando el resto de versiones ultimando su preparación para estar a la venta el año que viene. Una gama que en principio arrancará en los 35.000 € y que quedará estructurada en gasolina alrededor de un 2.0 Multiair con potencias de 180, 250 y 330 cv, y en diésel con un 2.2 Multijet de 135, 180 y 210 cv, además de un V6 Biturbo petrolero de 340 cv (que debiera estar en los 70.000 €, pero para mi estos motores son un sinsentido).

Por cierto, una de las mejores noticias es que el Giulia QV se ha presentado con cambio manual. ¡Ah, es verdad! Que, además, no os lo había dicho, que este Alfa es la vuelta de Alfa Romeo en las grandes series a algo que jamás debió de abandonar del todo, la propulsión trasera. Desde la desaparición del Spider tipo 115 (como el que poseemos), sólo el anecdótico y maravilloso 8C (que de Alfa sólo eran el nombre y el estilo) y el actual 4C lo han sido, y lo son por su disposición de motor central…

verdadero alfa romeo

Un Alfa Romeo, un verdadero Alfa Romeo, debe de sentirse a sus mandos. Da igual que tenga 50 cv ó 500, debe de transmitir. Y al mismo tiempo debe de estar a la vanguardia de la técnica.

El Giulia tiene la mayor batalla de su segmento y, a pesar de ello, dicen que tiene el bastidor, formado por un monocasco de acero, más rígido de la categoría, tanto a torsión como a flexión. No querían pecar en el mayor problema de los Alfa de los últimos años, el peso, y dicen que el QV está “en los 1.500 kg”, lo cual está pero que muy bien, a día de hoy, en un coche de su categoría. Para ello, tanto el capó delantero como el techo son de fibra de carbono, las suspensiones son de aleaciones de aluminio, los asientos tienen su estructura en fibra de carbono y lleva unos impresionantes frenos carbonocerámicos.

Dicen que la dirección será “la más directa del mercado”. Como alfista de corazón que soy, eso me lo creo perfectamente. Si, además, es capaz de transmitir, ya entonces será increíble. Y es que, con la porquería de las direcciones eléctricas que nos han obligado a tener que sufrir los fabricantes hoy día, ya no podemos hablar de si una dirección transmite más que otra, sino que, por desgracia, sólo con que transmita algo, ya damos saltos de alegría. Cómo echo de menos la dirección de mi ex-147…

Gracias a su peso y a los 510 cv de su V6 Biturbo (que tiene desactivación selectiva de cilindros), tiene la mejor relación peso/potencia de su categoría, rondando los 3 kg/cv. Para poder transmitir esto al asfalto lo hace a través de sus ruedas traseras (plegarias escuchadas) mediante una caja manual de 6 velocidades (segundas plegarias escuchadas), aunque es de esperar que haya en opción una secuencial de doble embrague. El diferencial es una evolución del empleado en el Ferrari 458 Italia.

interior alfa romeo giulia nuevo

Dicen que el reparto de pesos es de 50/50. De la situación de la caja de cambios nada han dicho, con lo que se supone que estará unida al bloque motor, pero ojalá hubiese estado en disposición transaxle…

Como dijimos, la frenada la forman unos frenos Brembo carbonocerámicos de discos flotantes, con unas tremendas pinzas rígidas de 6 pistones delante y de 4 detrás. Como nos comentaba el compañero Guille, director de Pistonudos, Alfa Romeo habla de un innovador sistema de frenada electrónica que mezcla el trabajo del ESP y del servofreno. Hasta donde hemos podido saber, se trata de un sistema mecatrónico, donde hay presión hidráulica para accionar los frenos, pero también el trabajo de un motor eléctrico que actúa sobre la bomba de frenado principal para asistir en la frenada, al tiempo que el ESP decide que rueda frenar. ¿El objetivo? Conseguir mediante electrónica una suerte de sistema “brake by wire” con el que modificar la guiñada del vehículo selectivamente de manera más efectiva. Y es que si bien es verdad que con los sistemas ESP actuales ya se puede manejar con precisión qué rueda frenar, este sistema parece querer ir más allá, empleando el motor eléctrico como agregado a la bomba del ESP.

Un verdadero, un auténtico Alfa Romeo, además de sentirse tiene que oírse, tiene que reconocerse su sonido. Los motores turbo suenan menos que un atmosférico, pero el de éste nuevo Alfa parece prometer:

https://www.youtube.com/watch?v=t99qi2ELpKQ

Un Alfa Romeo (de verdad) es para ser conducido. Siempre. Con todo lo que os hemos contado, parece que el nuevo Giulia lo va a cumplir con creces. Pero sin bien los fríos datos y detalles suenan impresionantes, también pueden sonar los de un potente Audi y luego a su volante… zzzzzzzz… Viniendo de un Alfa, del que tiene que ser su resurgir, sabemos que no va a ser así, pero hay un detalle más que nos hace soñar con que es un coche para disfrutar, para sentir, conduciendo: aunque tienen la tecnología disponible, el Giulia no tendrá sistemas de ayuda de conducción pilotada semiautomatizada. Bien hecho.

Con este nuevo vehículo se estrena el nuevo logotipo de Alfa Romeo. No sufre grandes cambios, sólo un par de retoques. Pero muy desafortunados. El primero es la desaparición de la separación entre la cruz roja de Milán y la serpiente. Ello hace que desaparezcan los fondos blanco de la cruz y azul de la serpiente, sustituídos por una simulación de malla metálica. Pero lo peor es el adiós al tono dorado. Tanto la circunferencia exterior como la interior, las letras… tenían un tono dorado. Desaparece a favor del… gris. ¿Resultado? Mucha menos personalidad y muchísimo menos porte. Con ese cambio se vuelve mucho más banal, común e impersonal, menos elegante. Y con un enorme parecido al logotipo de la marca a la que apunta este coche.

nuevo logo alfa romeo

Ya perdimos la corona de laurel, ¿ahora esto?

El nuevo Giulia apunta directamente al Serie 3, a ese tipo de coche (pero con el toque pasional italiano), a su mercado, a su cliente. No es algo para nada malo pero… ¿hacía falta copiar el logotipo de BMW?

Me parece penoso este cambio. Tened por seguro que, si me pudiese permitir uno, el último condicionante para que me vendiesen uno sería que me cambiasen los logos del coche. O eso, o ni lo saco del concesionario.

logo alfa romeo

Con éste, sí

Y esto nos lleva al último tema, por el momento, sobre este coche. Hemos dicho hasta ahora que un buen y verdadero Alfa Romeo debe sentirse a sus mandos y escucharse. Además de ello, por último, debe de verse. Sí, verse. Tiene que tener estilo, con un toque agresivo, pero no ser excesivo. Tiene que verse entre el tráfico, reconocerse desde lejos. Que, en un atasco, pueda verse e identificarse desde lejos como un Alfa Romeo. Que cualquiera, aunque sea un profano, sólo ver de reojo un montón de coches diga “un coche, otro coche, otro coche, un Alfa Romeo, un coche…”

Y éste es, para mi, el problema de este coche. ¿Es bonito? Nadie dice lo contrario. ¿Es agresivo? Sin duda. ¿Tiene estilo? A falta de verlo en vivo, parece que sí. ¿Es un Alfa Romeo? Psss…

Lo miro y no veo un Alfa al instante (y me consta que no soy el único). Me cuesta identificarlo como tal. No es personal, se parece a muchos. No es único. Es… una musculosa berlina que podría ser casi cualquier marca.

Recuerdo cómo alucinaba (y alucino) en su día cuando veía un 164, me parecía ver el futuro. Cómo se podía conseguir una línea tan dinámica con tan pocas líneas en un coche del tamaño del 166.

Recuerdo muy bien cuando vi por 1ª vez el 156, en la portada de la revista de Alfa Romeo, Quadrifoglio, y no pude hacer menos que babear y enamorarme. Era impresionante. He de recordar que ese coche salió al mercado hace ya 18 años… y sigue siendo tan bello…

Cómo cada vez que veo un 159 en el retrovisor me sigue acojonando, pareciendo que te va a atacar, casi obligándote con su presencia en el espejo a apartarte y dejarle paso para que no te muerda.

Cómo de bello podía ser un compacto cuando salió el 147. Y, con su restyling, simplemente se creó el compacto perfecto, el más bello e inigualable para la eternidad.

Y veo el nuevo Giulia y me deja en parte frío. Porque si lo veo simplemente como un coche, veo una berlina musculosa, bastante bonita. Pero si en vez de “como un coche”, lo miro “como un Alfa Romeo” pues… me deja, literalmente, frío. No me transmite, no lo acabo de ver como tal.

Y vosotros, ¿qué opináis? Me gustaría saberlo en los comentarios.

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