Y la sorpresa de Borgward en Ginebra fue…

vuelta de Borgward

…que no hubo sorpresa.

Días atrás os hablábamos sobre la noticia del presunto regreso de Borgward, que comenzaría en el Salón de Ginebra de este año. Os comentábamos que era Christian Borrgward, nieto del fundador, que quería homenajear el trabajo de su abuelo. Por entonces sólo había un vídeo y esperábamos ver algo en dicho salón. Una maqueta como estudio de diseño de un coupé con aire retro con el que captar la atención. Y lo que tenían expuesto es, simple y llanamente, lo que veis en la imagen superior.

¿Quizá esperar una maqueta de un futurible vehículo era esperar demasiado? Pues parece que sí, porque podéis ver que no se trataba de maqueta alguna. Tampoco un prototipo de un futuro modelo. No, nada de eso, es un Borgward Isabella Coupé. Tal cual. En un estado envidiable, eso sí (qué menos).

Borgward en salon de ginebra

Y acompañándolo en el stand, los dirigentes de la firma, explicando los planes que tienen a todo el que tuviera curiosidad. Y esos planes son toda una gama de modelos que tengan el ADN que en su día caracterizó a los Borgward: Innovación, atrevimiento y lujo, con tecnologías modernas en conectividad e infoentretenimiento y movidos por propulsores híbridos enchufables. Inicialmente pretenden venderlos en Alemania, Oriente Medio y China, con instalaciones (ya sean fábricas o sólo montaje) en varios países, pero eso sí, la sede central en Stuttgart.

Pues bueno, pues vale. Palabras no les faltan. Fé parece que tampoco. ¿Y a nosotros? Pues, sinceramente, no nos sobra. Y para lo que pinta esto, hace falta mucha, pero que mucha fé.

Iniciarse en el mundo del automóvil a día de hoy es algo realmente muy difícil. Muchos proyectos con más base y recursos (al menos aparentemente) han fracasado. Aunque bueno, alguna vez hay el caso contrario, ahí está Tesla.

En ningún momento estamos deseando que esto no llegue a buen puerto, nada más lejos de la realidad. Pero justamente, realidad, ser realistas. Ojalá funcione y que el nombre Borgward vuelva a sonar. Pero, en este caso, “hasta que no lo vea, no lo creo”.

*Gracias a los compañeros de autoblog por las fotos.

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