¡POR FIN! La UE se plantea cambiar la normativa de homologación de consumos

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Todos sabéis que el consumo real de vuestro coche moderno de uso habitual no hace los consumos que declara la marca “ni de coña”. ¿Y a qué se debe esto? A que la normativa de homologación que tenemos en Europa es “de chiste”. En EE.UU., por ejemplo, no sucede. Allí cada fabricante puede declarar sus consumos según sus propias pruebas. Vale, en la teoría, es mejor la forma que tenemos aquí, ya que es estándar y obligatoria para todos los fabricantes por igual, y en los “Estados Juntitos” cada uno lo hace a su forma. Pero, ¡ay como se te ocurra mentir! Que ni se te pase por la cabeza declarar unos consumos más falsos que Judas, o tendrás una numerosa demanda y un multazo del copón. Y si no que le pregunten a Hyundai/Kia…

Lo lógico es que las pruebas de homologación fueran lo más similares posibles al uso real que se le va a dar al coche en la calle. Sobre todo ahora que la UE andan tan paranoicamente alocada con el tema de la contaminación. Pero si son totalmente lo contrario, mal empezamos. Y luego están los fabricantes, que pueden ser muchas cosas menos honestos. ¿Importa que tal o cual coche consuma/contamine poco? NO, ¿PARA QUÉ? Importa que homologuemos consumos ridículos, con lo cual diseñamos la mecánica de cada coche para ello. ¿Problema? Que lo que realmente se consigue es que esos coches, en el uso habitual del día a día, consuman bastante más de lo que lo harían con su mecánica adaptada al uso REAL, y no al de las pruebas de homologación.

Hace año y medio nuestro amigo Guille publicó en autoblog un interesante y extenso reportaje sobre cómo son, exactamente, las pruebas de homologación de consumo, por lo que os ponemos directamente un enlace a él:

http://es.autoblog.com/2013/02/14/por-que-es-tan-dificil-alcanzar-los-consumos-homologados-como/

Ahora parece ser que, por fin, de una vez por todas, se está trabajando en una nueva normativa de homologación de consumos que se ajuste más a la realidad del uso de los vehículos. Porque hasta ahora, como hemos dicho, lo único que se conseguía, además de risas al ver la cifra oficial de consumo de algunos coches, es consumir y contaminar mucho más de lo que en realidad se podría perfectamente.

¿El problema? Los fabricantes. Hay que recordar que la UE ha impuesto unos máximos de emisiones para los próximos años, teniendo en cuenta la media de la gama de cada fabricante. Y como éstos lo que han hecho ha sido hacer sus coches en base a una normativa que difiere por completo de la realidad (algo similar a lo que pasa con las pruebas de choque, pero ése es otro tema), cuando la nueva normativa pueda llegar a hacerse realidad, sus coches van a tener unos consumos homologados mucho más altos, lo que implica unas emisiones mucho mayores. Así que ya os podéis ir imaginando las pataletas que van a soltar. A mi, personalmente, no me dan pena alguna…

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