Sí, sí, faros láser…

faros láser

Cuando aún estamos empezando a ver coches por la calle con faros delanteros completamente de led, usando esta tecnología en todas sus funciones (de los que el primer coche en ofrecerlos fue el Seat León en su 3ª y actual generación), ya hemos empezado a oír sobre faros con tecnología láser.

Esta tecnología complementa en los faros a la led, y BMW se las prometía muy felices creyendo que iba a ser la primera del mundo en ofrecerlos en un coche de serie, concretamente en opción en el muestrario tecnológico, que es el BMW i8. Según ellos, esta tecnología consigue ofrecer 5 veces más de potencia lumínica, con el doble de alcance, llegando a los 600 metros, y con unas lentes aún más pequeñas.

Os dejamos a continuación un vídeo explicativo de BMW sobre estos faros en el i8.

Peeero resulta que ha llegado Audi y, a la chita callando, le ha quitado tal honor a BMW, marcándose un tanto en la guerra de ser el primero. Y lo ha hecho sacando una serie limitada sobre un coche que está a punto de desaparecer del mercado (aunque cuando salga su sucesor pasará lo mejor que saben hacer, tener que sacar la lupa para distinguirlos…), el R8. Va a sacar al mercado sólo 99 unidades de esta serie especial denominada Audi R8 LMX (eso sí, a unos 250.000 €), cuya principal característica, y la verdad, la única importante diferenciadora, al margen de detalles estéticos externos e internos, es que montan de serie los faros láser, del que podéis ver una imagen de uno de sus faros en la foto que encabeza esta entrada. En él esta tecnología se activa complementando a la led a partir de los 60 km/h. Por supuesto, monta una cámara que ajusta la intensidad y patrón de iluminación según “vea” que hay más coches o no en la vía.

faros láser dentro

Y decimos “vea”, porque por lo que hemos visto hasta ahora en coches con esta tecnología de adaptar la luminosidad de los faros, vamos a decir que más que la cámara “vea a otros usuarios” sea que “crea que hay o no otros usuarios”. Y a los que, por sensibilidad ocular, nos molesta, y duele, y jode mucho el cruzarnos con un vehículo con mucha intensidad de luz incorrectamente dirigida, se me hace difícil describir el cómo nos sentimos cuando el coche que nos cruzamos lleva esta tecnología y no funciona correctamente. Pero de esto ya hablaremos en otra ocasión.

Lo que ha quedado claro es que una de las cosas con las que BMW y su i8 esperaba acaparar titulares, se la acaba de robar la competencia en sus propias narices. Sí, es sólo una cosa y el i8 tiene mucho más que ofrecer, pero de momento el cabreo lo tienen en BMW.

Anuncios